Por qué un 20 % más un 10 % no es un 30 %
El segundo descuento no se aplica al precio de la etiqueta original. Se aplica a lo que ya ha quedado. Una prenda de 80 € con un 20 % baja a 64 €. Un 10 % extra sobre esos 64 € quita 6,40 €, no 8 €. El precio final es 57,60 €. Te has ahorrado 22,40 €, que es un 28 % del precio inicial, no un 30 %. La diferencia parece pequeña en una camiseta y deja de serlo en un sofá o en un teléfono.
La cuenta general es multiplicar, no sumar. Cada descuento conserva una parte del precio: un 20 % conserva el 0,80 y un 10 % conserva el 0,90. El factor conjunto es 0,80 × 0,90 = 0,72. Queda el 72 % del precio y el descuento real es el 28 %. Tres descuentos del 10 % tampoco son un 30 %: 0,90 × 0,90 × 0,90 = 0,729, así que de 100 € quedan 72,90 € y el descuento real es el 27,10 %.
Qué precio hay que escribir en la casilla
El Ministerio de Comercio explica que, cuando se anuncia una reducción, tiene que figurar el precio anterior junto al reducido, y que ese precio anterior es el menor de los aplicados al mismo producto en los treinta días previos. No cuenta, a estos efectos, la bajada de un alimento hecha solo porque la fecha de caducidad está cerca. Si la tienda tachó un precio que no cobró en ese mes, el porcentaje del cartel no es el de esta calculadora: esta solo hace la aritmética de los números que tú escribas.
Tampoco hay un porcentaje mínimo ni máximo de rebaja. Una oferta puede ser un 5 % de verdad o un 40 % de verdad. Lo que no puede hacer el cartel es presentar como ganga una bajada medida contra un precio inflado la semana anterior. El precio final, con el IVA incluido, es el que compara con el de otra tienda. Quitar el IVA para «ver la base» no abarata lo que pagas en la caja. Si necesitas separar el impuesto de un ticket, está en la calculadora de IVA, y un porcentaje suelto, en la de porcentajes.
Black Friday y las rebajas de enero
El mismo artículo puede llevar un descuento del comercio y, encima, un código del banco o una promoción de la web. Son descuentos encadenados. Mételos en las tres casillas en el orden en que se aplican, porque el orden no cambia el precio final si todos son porcentajes sobre el restante, pero sí cambia las líneas intermedias que a veces enseña la cesta. Un descuento en euros, del tipo «10 € de vale», no es un porcentaje: réstalo del precio antes de entrar aquí, o después, pero no lo metas en la casilla del tanto por ciento.
Comparar dos ofertas exige el mismo producto y el mismo precio final, con envío. Un 28 % sobre 80 € son 57,60 €. Otra tienda a 55 € sin cartel de rebaja es más barata, aunque su porcentaje sea cero. El porcentaje no se come. Se come el euro. Para el presupuesto del mes, el euro que sale de aquí es el que va a la partida de regalos de la calculadora de gasto de Navidad.
Cómo leer un cartel sin fiarte del número gordo está desarrollado en la guía cómo saber si un descuento de Black Friday es bueno.