Cuánta luz gasta un aparato y cuánto cuesta
La energía se mide en kilovatios hora, no en vatios. El vatio es la potencia, lo rápido que el aparato pide energía en un instante. El kilovatio hora es esa potencia mantenida en el tiempo. Un radiador de 1.000 W encendido una hora gasta 1 kWh. Encendido dos horas al día durante un año gasta 730 kWh. A 0,20 € el kWh, con los impuestos ya dentro del precio, son 146 € al año, unos 12,17 € al mes. La cuenta es potencia en vatios, partida por 1.000, por las horas de uso, por los días. No hay más misterio en la física. El misterio está en el precio que pone la factura.
El precio del kWh no es un dato oficial único
En España conviven la tarifa regulada PVPC, que cambia cada hora, y los contratos libres, con un precio fijo o por tramos. A eso se suma el término de potencia, que pagas aunque el aparato esté apagado, el alquiler del contador, el impuesto especial sobre la electricidad y el IVA. Esta calculadora solo valora la energía de un aparato. No reparte la potencia contratada, porque esa no depende de que enciendas el horno una hora más. El 0,20 €/kWh del formulario es un ejemplo redondo para que la cuenta se pueda comprobar a mano. Tu precio está en la factura, en la línea de energía, y puede estar en 0,12 €, en 0,15 € o por encima de 0,20 € según el contrato y el momento. Cámbialo. Si el precio de la factura ya lleva impuestos, deja marcada la casilla y no los sumes otra vez.
Impuesto eléctrico e IVA
Si partes de un precio de energía sin impuestos, el artículo 99 de la Ley 38/1992 fija el tipo general del 5,11269632 %. La Agencia Tributaria confirmó ese tipo para agosto y septiembre de 2026, porque no se cumplió el umbral del IPC eléctrico que habría activado el 0,5 %. En noviembre y diciembre de 2026 el Real Decreto-ley 25/2026 vuelve a condicionar el 0,5 % a que el IPC de la electricidad supere en más de un 15 % el del mismo mes del año anterior. Si no se publica ese supuesto, deja el 5,11269632 %. El IVA de la electricidad en territorio común es el 21 %. En Canarias el impuesto indirecto es el IGIC y el tipo no es el 21 %: edítalo. El orden legal es primero el impuesto eléctrico sobre la base de energía y después el IVA sobre la suma de energía más impuesto eléctrico.
Un frigorífico aproximado de 100 W en marcha ocho horas al día, con 1 W el resto de la jornada, 365 días, a 0,15 €/kWh sin impuestos, impuesto eléctrico del 5,11269632 % e IVA del 21 %, gasta 297,84 kWh. La energía son 44,68 €, el impuesto eléctrico 2,28 € y el IVA 9,86 €. Total: 56,82 € al año. El vatio de espera parece ridículo y en un solo aparato lo es; en diez aparatos enchufados todo el año deja de serlo.
Cómo leer la potencia de la etiqueta
Un horno puede poner 2.000 W y no estar a esa potencia todo el rato: el termostato corta. Si lo usas una hora al día de reloj pero la resistencia solo trabaja una fracción, estarás sobreestimando. Para un secador o un radiador sin termostato, la etiqueta sí se parece al consumo real. Para un televisor o un portátil, la potencia de la fuente es el máximo, no la media. Si puedes, usa un medidor de enchufe durante un día tipo y pon aquí los vatios medios, no los de la caja. Dos mil vatios una hora al día, 365 días, a 0,12 €/kWh con impuestos incluidos, son otros 730 kWh y 87,60 € al año. La misma energía que el radiador de 1.000 W durante dos horas, a un precio distinto: por eso el precio manda tanto como la potencia.
Dónde encaja en el presupuesto
El gasto de luz del hogar, no el de un solo aparato, es una necesidad en la regla 50/30/20. Si solo el término de energía de dos o tres aparatos ya se come una parte visible de ese 50 %, merece la pena mirar el contrato antes de cambiar el frigorífico. Cuando compares el coste de hoy con el de dentro de cinco años, pasa el euro por la calculadora de inflación: el kWh también sube, y no siempre con el IPC general. Y si autofacturas la electricidad de un local, el IVA de la factura de la comercializadora se trata en la calculadora de IVA, que no es lo mismo que el IVA que repercutes a tus clientes.