Cuánto apartar al mes para llegar a una cifra
Hay dos preguntas distintas que la gente mezcla. Una es «¿cuánto tendré si ahorro X al mes?»: eso es el interés compuesto hacia delante. La otra, la de esta página, es la inversa: «¿cuánto tengo que ahorrar al mes para tener Y dentro de N meses, contando con lo que ya he juntado?». Hace falta cuando la meta tiene fecha: la entrada de un piso, un máster, un coche o la franquicia del seguro que no quieres poner en la tarjeta.
La fórmula
Lo que ya tienes crece durante todos los meses: capital inicial × (1 + i)n, donde i es la rentabilidad mensual. Esa rentabilidad mensual es la anual dividida entre 12, el mismo convenio que usa la calculadora de interés compuesto del sitio, para que los dos números casen. No es la tasa efectiva mensual equivalente, que sería un pelo distinta; con tipos del 2 % o el 3 % la diferencia es de céntimos al mes.
A lo que le falta para llegar al objetivo se le aplica la cuota de una imposición mensual a fin de mes: cuota = falta × i / ((1 + i)n − 1). Si la rentabilidad es cero, la fórmula se cae por la división y la cuota es, simplemente, la falta partida por los meses. Si lo que ya tienes, una vez capitalizado, supera el objetivo, la cuota es cero: no aportas más y el sobrante sigue creciendo. Las aportaciones del cálculo entran al final de cada mes, así que el último euro no llega a generar interés dentro del plazo. Es el criterio conservador.
Ejemplos
Quieres 10.000 €, no tienes nada, no esperas rentabilidad y te das diez meses. La cuota es 1.000 € al mes justos. Diez aportaciones, cero intereses, 10.000 € al final. Sirve de comprobación: si esta cifra no sale redonda, el resto de la calculadora tampoco es de fiar.
Quieres 20.000 €, ya tienes 5.000 €, esperas un 3 % anual y el plazo es de 24 meses. La cuota baja a 594,72 €. En dos años aportas 14.273,24 € y los intereses estimados suman 726,76 €, hasta completar los 20.000 €. El 3 % no es una promesa: es la hipótesis que has escrito. Una cuenta remunerada en 2026 puede estar por debajo, y un fondo a corto plazo puede perder un año concreto.
Si ya tienes 6.000 € y la meta también es 6.000 €, aunque pongas un 4 % y doce meses, la cuota es 0 €. El capital inicial, dejado quieto, acaba en unos 6.244 €. No hace falta seguir apartando para esa meta; sí hace falta no gastártelo.
Inflación y el sueldo que de verdad llega
Un objetivo de 10.000 € nombrado hoy, para una boda dentro de cuatro años, se queda corto si los precios suben. Pasa antes la cifra por la calculadora de inflación y usa aquí el importe ya inflado. No descuentes la inflación otra vez en la rentabilidad: o trabajas en euros de hoy con una rentabilidad real (nominal menos inflación, en una resta simple) o trabajas en euros futuros con la rentabilidad nominal. Las dos correcciones a la vez te hacen ahorrar de más.
La cuota tiene que caber en el mes. La regla 50/30/20 reserva el 20 % del neto a ahorro y deudas. Si la cuota de esta página se come ese 20 % entero, o no llegas, alarga el plazo antes de prometerte un recorte imposible. Automatiza la transferencia el día de la nómina: lo que no pasa por la cuenta corriente no se gasta en el supermercado de más.
Los intereses de cuentas y depósitos tributan en la base del ahorro del IRPF, entre el 19 % y el 30 % según el importe, y no están restados aquí. En un objetivo a un año y un tipo del 2 % el efecto es pequeño al lado de la cuota. En un objetivo a quince años con un fondo, la fiscalidad importa más y, además, el fondo puede caer justo el año en que necesitas el dinero. Para la entrada de una casa a menos de tres años vista, la prioridad es no perder el nominal, no batir a la inflación a toda costa.