Por qué enero aprieta aunque el sueldo no haya bajado
El sueldo de enero es una mensualidad normal. Lo que cambia son los recibos que se acumulan y lo que diciembre ya se llevó. El alquiler o la hipoteca siguen. Encima pueden caer el seguro del coche o del hogar, un plazo del IBI, el gimnasio anual o la cuota de la tarjeta con la que se pagaron los regalos. Ninguna de esas fechas es nacional: el IBI lo cobra tu ayuntamiento cuando lo cobra, y el seguro vence el día de tu póliza. Esta página no adivina ese calendario. Suma los gastos que escribas, los resta de los ingresos de enero y dice cuánto falta.
La cuenta, con el ejemplo del formulario
Ingresos de 1.400 €. Gastos: 700 € de alquiler, 250 € de recibos, 450 € de comida y transporte, 300 € de deudas y 200 € de otros. Total de gastos, 1.900 €. Faltan 500 € para llegar a fin de mes. Si ya tienes 100 € apartados, el descubierto son 400 €. A dos meses vista, hay que guardar 200 € al mes desde ahora. Si los meses son cero porque enero ya ha empezado, esos 400 € no se pueden prorratear: o están, o el mes se financia con deuda.
Si los ingresos cubren los gastos, la página no inventa un objetivo. Dice que enero se cubre y que sobra la diferencia. Guardar igualmente es una decisión de colchón, y el importe mensual de un colchón con fecha está en la calculadora de ahorro para un objetivo.
De dónde sale el dinero, sin tocar el alquiler
Doscientos euros al mes durante noviembre y diciembre salen de alguna partida. La más limpia es no gastar en Navidad el neto que esta cuenta dice que vas a necesitar. Por eso el orden razonable es este: primero el hueco de enero, después el presupuesto de regalos. La calculadora de gasto de Navidad avisa si las fiestas se comen el porcentaje del sueldo que hayas marcado. La paga extra, si se cobra en diciembre y no en enero, no debe escribirse como ingreso de enero: si lo haces, el hueco desaparece en la pantalla y reaparece en la cuenta corriente. El neto de esa paga se ve en la calculadora de paga extra.
Bajar la comida 50 € y aplazar un capricho no es un plan si el recibo gordo es el seguro. El seguro se paga o se renegocia la forma de pago con la aseguradora, con el coste que eso tenga, que esta calculadora no conoce. Lo mismo el IBI: hay ayuntamientos que permiten fraccionarlo y otros que no. No pongas un fraccionamiento que no te hayan confirmado.
Después de enero
Cubrir el mes no es lo mismo que tener un colchón. Si cada enero repites el descubierto, el fallo está en el presupuesto de los otros once meses, no en los Reyes. La regla 50/30/20 deja un bloque de ahorro que puede ir, una parte, a una cuenta que solo se toque en enero. Automatizarla en febrero, cuando el susto ya ha pasado, es lo que evita repetir la cuesta. Cómo prepararla con tiempo está en la guía cómo prepararse para la cuesta de enero.