Qué le hace la inflación a un euro
Un euro de hoy no compra lo mismo que un euro de dentro de diez años, ni que uno de 2021. La inflación es esa pérdida de poder de compra. El IPC, el índice de precios de consumo que publica el INE, mide cómo evoluciona el precio de una cesta de bienes y servicios de los hogares. No es el precio de la vivienda en propiedad, que va por otro lado, ni la inflación que siente alguien cuyo gasto es solo alquiler y energía. Sirve como termómetro general y es la referencia con la que se revalorizan las pensiones.
La fórmula con una tasa fija
Si supones una inflación constante, el coste futuro de lo que hoy vale P es P × (1 + i)n. El poder de compra que le quedará a ese mismo puñado de euros es P / (1 + i)n. Con el 2 % durante 10 años, 1.000 € de bienes pasan a costar 1.218,99 €, y 1.000 € guardados en un cajón compran lo que hoy compras con 820,35 €. A partir del tercer año el efecto ya no es «un 2 % de mil»: el porcentaje se aplica sobre una base que ha crecido, que es la misma idea del interés compuesto, solo que en contra. Con el 3 % durante 5 años, 500 € se convierten en 579,64 € y el poder de compra residual es 431,30 €.
Esta tasa no sale de una ley. El objetivo del Banco Central Europeo está en el 2 % a medio plazo, y por eso el 2 % es un punto de partida razonable para un plan de ahorro, no una previsión. Si quieres estresar el plan, sube la tasa al 3 % o al 4 % y mira cuánto tienes que aportar de más. Eso se enlaza con la calculadora de ahorro para un objetivo: el objetivo en euros de hoy hay que inflarlo si la meta es de verdad «el mismo coche» o «la misma entrada del piso» dentro de unos años.
Encadenar el IPC publicado
La otra pestaña multiplica, año a año, las variaciones medias anuales del IPC general. Para expresar un importe del año de origen en euros del año de destino se aplican las tasas de cada año posterior al de origen, incluido el de destino. Mil euros de 2021, llevados a euros de 2023, se multiplican por la media de 2022 y por la de 2023: 1.000 × 1,084 × 1,035 = 1.121,94 €. Hace falta un 12,2 % más de dinero para comprar la misma cesta.
La serie que usa la calculadora, como variación media anual del índice general, es la del INE. 2024 quedó en el 2,8 % y 2025 en el 2,7 %: la publicación España en cifras del INE dice que la media de 2025 es una décima menos que la del año anterior. No es la tasa de diciembre (esa fue del 2,8 % en 2024 y del 2,9 % en 2025), que mide otra cosa.
| Año | Variación media | Año | Variación media |
|---|---|---|---|
| 2015 | −0,5 % | 2020 | −0,3 % |
| 2016 | −0,2 % | 2021 | 3,1 % |
| 2017 | 2,0 % | 2022 | 8,4 % |
| 2018 | 1,7 % | 2023 | 3,5 % |
| 2019 | 0,7 % | 2024 | 2,8 % |
| 2025 | 2,7 % de media anual (INE). Coincide con la revalorización de las pensiones de 2026, pero aquí es la media del año natural. | ||
Entre 2014 y 2016 la media fue negativa o casi nula: hubo años en los que el euro ganó poder de compra. 2022 rompió esa calma. Por eso un plan hecho en 2019 con una inflación del 1 % se quedó corto en cuanto llegó la energía cara. Si pides un año que no está en la tabla, se usa la tasa de la otra pestaña para ese eslabón, y conviene que lo sepas.
Dónde se nota en el resto de tus cuentas
Una rentabilidad del 6 % con una inflación del 2,5 % es, en una aproximación simple, un 3,5 % real. La calculadora de interés compuesto trabaja en nominal: resta mentalmente la inflación o infla el objetivo, no las dos cosas a la vez. Las pensiones se revalorizan con el IPC precisamente para que no ocurra lo de esta página; el mecanismo de 2026 y el tope están explicados en la calculadora de jubilación. Si comparas el alquiler de hoy con el de dentro de una década, no uses el mismo euro.