Un presupuesto de Navidad que cabe en una nómina
Regalos, comidas, lotería, decoración y el viaje de ver a la familia no salen de sitios distintos: salen del mismo neto. Sumarlos por partidas evita el efecto de los gastos pequeños, que uno a uno parecen de nada y juntos se comen la paga extra. Con el ejemplo que trae el formulario —250 € de regalos, 120 € de comidas, 40 € de lotería, 30 € de decoración y 20 € sueltos— el total son 460 €. Entre cuatro personas, 115 € por cabeza. No es lo que «se gasta en España». Es una cifra de muestra para que la cuenta se pueda seguir, y hay que sustituirla por la tuya.
El aviso no es una norma
El porcentaje lo eliges tú. Si pones un sueldo neto de 1.800 € y un tope del 15 %, el límite son 270 €. El ejemplo de 460 € lo supera, y la página lo dice. Subir el tope al 30 % hace desaparecer el aviso sin haber bajado ningún regalo: el aviso solo compara dos números que has escrito. Sirve para decidir antes, no para dar un aprobado. Hay quien prefiere medirlo contra la paga extra, no contra la mensualidad. En ese caso escribe en «sueldo de referencia» el neto de la extra, el que sale de la calculadora de paga extra, y pon el porcentaje de esa paga que estás dispuesto a gastar. Un 100 % significa que la extra se va entera en las fiestas y enero no hereda nada.
Por persona, sin hacer trampa
Dividir entre las personas de la casa enseña el coste de cada una, que no es lo mismo que el regalo de cada una. La comida de Nochebuena es de todos. El regalo del niño no se parte. Si quieres un tope por regalo, usa el total de la partida de regalos y divídelo tú entre el número de regalos, no entre los comensales. La lotería es un gasto, no una inversión: 40 € en décimos salen de esta partida aunque luego la calculadora del premio diga cuánto quedaría neto si tocara. Contar el premio antes de que salga del bombo es gastarse un dinero que no existe.
Encajarlo en el mes
Esas 460 € del ejemplo son una necesidad o un deseo según lo que haya dentro. La comida de más puede ser ocio. El billete para llegar a casa de tus padres puede ser transporte. La regla 50/30/20 no tiene una casilla de Navidad: lo sensato es meter el extra de diciembre en deseos, o bajar deseos de noviembre y de octubre para pagarlo. Si el total ya supera el tope, recortar decoración y lotería suele doler menos que recortar el viaje que ya está comprado. Lo que no quepa en diciembre no desaparece: reaparece en enero como deuda de la tarjeta. Ese hueco se anticipa en la calculadora de la cuesta de enero.
Una forma de cerrar las partidas antes de comprar, y no después, está en la guía cómo ahorrar en Navidad con un presupuesto.