El cuadrante es una suma de horas, no un calendario bonito
Poner nombres en casillas es la parte visible. La parte que evita una inspección incómoda es la suma. El artículo 34.1 del Estatuto de los Trabajadores, en el texto refundido del Real Decreto Legislativo 2/2015, fija la jornada máxima en 40 horas semanales de promedio en cómputo anual. Un convenio, un pacto de empresa o un contrato pueden estar por debajo. No pueden usar esta guía para colocarse por encima. La reforma que hablaba de 37,5 horas no está en vigor para el sector privado con las fuentes revisadas: si el BOE publica otro máximo, manda el BOE y esta frase queda para revisarla.
La calculadora de horas anuales no sabe el convenio de tu centro. Te deja escribir las horas que el convenio publique. El 1.752 que a veces se usa como ejemplo de convenio no es una cifra legal. Es un número de muestra. Si tu convenio dice 1.712, o 1.680, ese es el techo que tienes que escribir, no el del ejemplo.
La cuenta del ejemplo, sin adornos
220 turnos previstos menos 20 libranzas son 200 turnos. A 8 horas cada uno son 1.600 horas. Si el convenio de muestra dice 1.752, vas 152 horas por debajo. Eso no significa que «sobren» 152 horas para regalarlas en forma de turnos extra sin mirar el día a día. Significa que el año, en bruto, cabe. Un mes cargado de noches y otro vacío pueden respetar el año y aun así romper el descanso entre jornadas o el máximo de la jornada ordinaria diaria.
El artículo 34.3 pone en 9 horas el máximo de la jornada ordinaria diaria, salvo que el convenio disponga otra cosa. Entre el final de una jornada y el inicio de la siguiente tienen que mediar, como mínimo, 12 horas. Un cuadrante que encadena un cierre a las 23:00 con una apertura a las 7:00 se come esas 12 horas aunque la suma anual sea impecable. La calculadora anual no ve eso. Lo ves tú en la cuadrícula del mes.
Lo que el cuadrante no sustituye
El artículo 34.9 obliga a la empresa a registrar el inicio y el fin de la jornada de cada persona, cada día, y a conservar esos registros cuatro años. Un cuadrante es la previsión. El registro es lo que ocurrió. Si alguien se queda una hora más, el registro lo recoge y el cuadrante, no. Tratar el cuadrante firmado en enero como si fuera la jornada real de noviembre es exactamente el error que el registro diario viene a impedir.
La pausa tampoco se decide en el cuadrante anual con una casilla genérica. El artículo 34.4 dice que, si la jornada continuada pasa de 6 horas, hay una pausa de al menos 15 minutos. Esa pausa solo cuenta como tiempo de trabajo si lo dicen el convenio o el contrato. Para quien tiene menos de 18 años, la pausa es de 30 minutos cuando la jornada supera las 4,5 horas. Si tu plantilla suma la pausa como hora trabajada «porque sí», estás regalando o quitando tiempo según el convenio, y las dos cosas se discuten luego con números, no con costumbre.
Cómo montar el mes sin perder el año
Lista a las personas, los turnos tipo (mañana, tarde, noche) y las horas reales de cada tipo, no «un turno» como si todos duraran lo mismo. Una noche de 10 horas no es una mañana de 7. Resta las libranzas, las vacaciones ya asignadas y los permisos que ya sepas. Multiplica. Compara con la parte proporcional del convenio: a mitad de año deberías llevar, más o menos, la mitad de las horas, salvo que el convenio permita una distribución irregular.
El artículo 34.2 permite distribuir de forma irregular a lo largo del año un 10 % de la jornada si no hay pacto en contrario. No es un 10 % extra. Es un 10 % que se mueve de un mes a otro. Usarlo para justificar un julio imposible y un febrero vacío exige que el año, al cerrar, no pase del tope. Y exige el preaviso que la norma o el convenio pidan. No es una goma infinita.
La noche, el festivo y la guardia localizada pueden tener un plus en el convenio. Ese plus es dinero, no horas, salvo que el convenio diga que se compensa con descanso. La calculadora de horas no suma euros. Si tu cuadrante necesita las dos cosas, las horas van aquí y el plus va en la nómina, con el concepto que el convenio nombre. Inventar un «turno noche = 1,5 turnos» sin que el convenio lo diga altera la jornada a ojo.
Una plantilla para las casillas, no para la ley
El cuadrante de turnos de 2027, de pago único, está pensado para bajar esto a celdas: personas, turnos y el hueco de las libranzas. El botón de arriba abre la ficha. No calcula él solo si tu convenio cabe, ni sustituye el registro diario del artículo 34.9. Sirve para que la previsión del año no viva en un grupo de mensajes donde el turno del jueves se cambia tres veces y no queda rastro.
Cuando cambies un turno, cambia la suma. Un favor de «te cubro el sábado» que no se anota es una hora que existe en la realidad y no existe en el papel. A fin de año la diferencia se parece mucho a una hora extra no pagada o a una jornada que el cómputo anual ya no respeta. El favor se puede hacer. Lo que no se puede es hacerlo invisible.