La suma de uno a cincuenta y dos
El reto creciente con una base de 1 € aparta 1 € la primera semana, 2 € la segunda y 52 € la última. La suma de los enteros de 1 a 52 es 52 × 53 / 2 = 1.378 €. No es una meta recomendada ni una estadística de lo que ahorra una familia. Es una suma. Si la base es 5 €, no son 5 × 52 en el modo creciente: son 5 × 1.378 = 6.890 €, con una última semana de 260 €. Conviene mirar la semana 52 antes de elegir la base. El total anual asusta menos que el diciembre en el que toca apartar cincuenta y dos veces la base.
El modo decreciente da la vuelta a la misma lista. Empieza en 52 € y acaba en 1 €. El total no cambia: siguen siendo 1.378 € con base de 1 €. Cambia el calendario del esfuerzo, que cae en enero, justo después de las navidades. El modo fijo es otra cuenta, y confundirla con el reto es el error que más dinero mueve: 52 semanas por 1 € son 52 €, no 1.378. Quien oye «un euro a la semana» está en el modo fijo. Quien oye «el euro que va creciendo» está en el otro. El interruptor de la calculadora existe para no firmar una de las dos creyendo que era la otra.
Los lunes de 2027
El 1 de enero de 2027 cae en viernes. El primer lunes es el 4 de enero. El lunes de la semana 52 es el 27 de diciembre. 2027 no es bisiesto. La plantilla escribe esas fechas para que cada fila sea un día real y no un número suelto. La calculadora no las necesita: 52 semanas suman lo mismo aunque empieces en viernes. No hay una norma que obligue a apartar el lunes. Es una convención para no discutir qué semana es la 17.
Si marcas hechas las ocho primeras semanas del creciente de 1 €, llevas 1 + 2 + … + 8 = 36 €. La plantilla lo suma con la casilla de hecho. La calculadora enseña el total del año y los dos extremos, la semana 1 y la semana 52. Las dos herramientas no compiten: una responde «cuánto es el reto» y la otra responde «cuánto llevo».
Al lado de otras metas
1.378 € en doce meses son 114,83 € al mes. Doce cuotas de 114,83 suman 1.377,96. Los cuatro céntimos son el redondeo, no una comisión. Si esa es una de varias metas, se puede escribir como una fila de 1.378 € y 12 meses en la calculadora de objetivos, al lado de las otras. No la sumes otra vez como «ahorro del reto» si ya está en la fila: estarías apartando dos veces el mismo euro.
Esas otras metas no llevan interés. 1.200 € en 12 meses son 100 € al mes, y 600 € en 6 meses son otros 100 €. Mientras conviven, el mes pide 200 €, más los 114,83 € si el reto también está dentro. Si no cabe, se alarga una meta subiendo los meses. No se finge que el mes da más de sí. El tipo de interés aquí es cero a propósito. Si el dinero está en una cuenta remunerada, el tipo se pone en la calculadora de interés compuesto, con el tipo de tu contrato, no con uno inventado para que el reto parezca más fácil.
Dentro del presupuesto del año
Un reto que no cabe en el presupuesto es un número bonito. El presupuesto de 2027, el de la guía de al lado, pone el ahorro como una categoría más, al lado del alquiler y de la comida, con un previsto y un real. El reto es una forma de llenar esa categoría, no una categoría extra que aparece en enero y desaparece de la hoja. Si el previsto de ahorro del mes son 100 € y el reto pide 114,83 € de media, o subes el previsto o bajas la base del reto. Las dos hojas tienen que decir el mismo euro.
Tampoco es una deducción. Un euro no gastado no baja el IRPF. Y no está protegido de ti: si la semana 40 no hay 40 €, la casilla de hecho se queda a cero y el total apartado es el de las semanas marcadas, no el de las 52. La hoja que dice 1.378 con las casillas vacías está describiendo el plan, no el saldo.
Las ocho primeras semanas del creciente de 1 € suman 36 €. Si en esas ocho semanas ya has tenido que saltarte dos, el problema no es la disciplina de diciembre: es que la base no cabe ni cuando todavía es pequeña. Bajar a un modo fijo de 5 €, por ejemplo, son 260 € en el año, menos que el creciente de 1 €, y todas las semanas pesan lo mismo. No es un consejo de bajar a 5. Es la demostración de que «más nombre de reto» no significa «más adecuado». La cifra que cabe en el presupuesto manda sobre el nombre que queda bien en una libreta.
Empieza por la semana 52. Si esa cuota no cabe en un diciembre normal, la base es demasiado alta, aunque enero parezca de broma. El decreciente hace la prueba al revés: si enero no cabe, tampoco. El modo fijo cabe o no cabe todas las semanas igual, y por eso es el más fácil de meter en un presupuesto mensual. El creciente es el que más se parece a un juego y el que más duele al final. Elegir es mirar diciembre, no mirar el nombre del reto.